09 marzo 2015

¿Por qué esa técnica tan infalible para conseguir la felicidad, por lo general, no suele servirnos?

Hace algunos años no me renovaron el contrato de trabajo como psicóloga, así que me tomé un año "sabático" para pensar cuál era el camino que quería seguir a partir de ese momento. Dio la casualidad de que el contrato terminaba el 31 de diciembre, por lo que empecé el año de una forma diferente, con un gran vacío por delante, con muchas cosas que sopesar y mucho mucho miedo.

Fue un año muy importante, en el que tomé muchas decisiones, algunas muy difíciles, y otras que tenía que haber tomado hace mucho tiempo. Lo que decidí me trajo liberaciones pero también muchos momentos de dolor. Este tema daría para unas cuantas entradas, pero no es lo que te he venido a contar hoy.
Quería decirte que durante ese periodo busqué algo que me ayudase a tomar el "camino correcto". No sabía por donde tirar, así que me puse a leer libros, muchos de ellos podrían ser denominados como de autoayuda, me apunté a toda clase de talleres (meditación, bioenergética, reiki...), algunos con más acierto que otros. Empecé a hacer yoga y a recuperar hobbies y aficiones que hacía tiempo había dado por perdidas (gracias esto volví a hacer manualidades).

Durante ese periplo conocí a dos tipos de personas, las que te venden un método infalible para ser feliz, te lo venden por un riñón y ellas mismas ni se lo creen, y las personas que te venden un método para ser feliz, lo integran en su vida y quieren compartirlo contigo.

Ni que decir tiene que el primer tipo es una estafa. Intentan hacerse pasar por personas que son muy felices a través de lo que venden, intentan convencerte por todos los medios de que tu también lo hagas, que la inversión merece la pena, pero rascando un poco te das cuenta de que no te quieren ayudar, que solo quieren tu dinero. Pero de esto ya se ha hablado mucho, hay infinidad de reportajes de investigación, muchos con cámara oculta, sobre estos estafadores.

Yo quiero hablar de los otros, de esas personas que se enamoran de un estilo de vida, un método, etc., y quieren dedicarse en cuerpo y alma a compartirlo con los demás de buena fe. Cobran por lo que hacen porque quieren vivir dignamente de ello y se siente bien ayudando a que personas como ellas se empoderen.

Por lo general tienen una serie de talleres, que publicitan abriendo una página web o un blog, participan en redes sociales y nos cuentan lo bien que les ha venido lo que hacen. Ponen sus fotografías más sonrientes, hablan de lo bien que les van las cosas desde que hacen tal cosa. Nos cuentan que es fácil y que si ellos han podido, tu también puedes. Y aquí es, por lo general, donde nos equivocamos.

Nos convencen y vamos de taller en taller aprendiendo cientos de técnicas. Con cada taller empezamos con fuerza, esperando que por fin éste sea el definitivo que nos traiga la felicidad, o cambie lo que nos gusta de nosotras, o lo que sea que queramos en nuestra vida, pero poco a poco nos vamos apagando, cuando pasa el tiempo y no vemos los resultados deseados. Ya vamos no sé cuántos talleres y seguimos igual que al principio. Así que comenzamos a sentirnos incapaces, "he empezado no sé cuántas técnicas y no obtengo resultados", "si ellos pueden por quéno yo", "¿nunca voy a conseguirlo?".

Hay que darse cuenta de que estas personas, aunque vayan de buena fe, están vendiendo algo y lo que quieren es convencernos. Nosotras cometemos el error de proyectar en ellos nuestros deseos. Vemos las fotos en sus webs, o blogs, sonrientes y nos imaginamos que son totalmente felices, que han encontrado la técnica definitiva y que han conseguido la clase de vida que nosotras queremos. La publicidad es así, vemos nuestros deseos cumplidos en esos anuncios.
Nos decimos, cuando haga yoga seré mucho más feliz, cuando medite voy a ser una persona muy tranquila, cuando haga reiki nunca más me va a doler la cabeza.,etc.

Su método puede funcionar pero tenemos que recordar que son personas normales no seres extraordinarios que han encontrado la verdad suprema.
Estas cosas nos pasan porque vivimos en una sociedad en la que todo son prisas y queremos resultados inmediatos. Y no, te puedo asegurar que cambiar no es tan sencillo, ni tan rápido. El crecimiento personal, espiritual, el convertirse en ese alguien que te gustaría ser, la paz, o como quieras llamarlo, es una tarea para toda la vida.

Lo mejor que podemos hacer es leer bien lo que nos están ofreciendo, si nos sentimos conectados con esa técnica o método, y podemos permitírnoslo, probarlo, si no pasar a otra cosa.

Si no tenemos presupuesto, hay miles de páginas, blogs, perfiles que pueden echarnos una mano para saber por donde empezar, de manera gratuita.

Tener presente que son vendedores, que aunque sean sinceros y ellos crean en las bondades de lo que hacen, quieren convencernos de comprar su taller, su libro o lo que sea. Es normal, viven de ello.

Saber que hay cosas que nos sirven para un momento determinado y que quizás más adelante tenemos que cambiar porque ya no nos aporta nada.

Todo lo que te ayude está perfecto, impleméntalo, introdúcelo en tu filosofía de vida, pero recuerda que quién consigue las mejoras ERES TÚ, la que sabe qué necesitas eres tú, la que decide eres tú. Recuerda que las técnicas y los métodos, como ayuda están muy bien, pero solo son eso, ayuda. No te dejes embaucar por nadie que te diga que sin eso no vas a conseguir nada.

Recuerda tener paciencia, los cambios no se dan de la noche a la mañana y muchas veces te despertarás pensando que has retrocedido, que no has llegado a ninguna parte, que sigues siendo la misma. Aunque eso no es cierto, si quieres cambiar y lo estás intentando ya has ido hacia adelante. Date permiso para enfadarte, estar triste, fallar y volver a empezar.



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2 comentarios :

  1. Siempre he creído que la estafa que se vale de la necesidad imperiosa de alguien es reprobable moral y legalmente. No obstante, suelen ser lecciones muy duras, pero también las más valiosas, y como bien dices sólo uno mismo es capaz de lograr esos cambios y ese cambio de mentalidad que nos haga progresar y mejorar como deseamos.

    ¡Mucho ánimo, guapa!, seguro que lo consigues!Un besazo.

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    Respuestas
    1. Si, tienes razón, aunque yo quería hacer mas hincapié en el otro lado. Gente que no los estafa, que cree realmente en lo que nos cuentan.
      Gracias por los ánimos,aunque la pregunta era genérica. Ya la he cambiado para no crear confusión.
      Me encanta tenerte por aquí

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